De regreso.
Esa mañana Sarah se sentía muy mal. Ella no estaba comiendo cómo debía de hacerlo y esto le estaba provocando un fuerte dolor de estómago. Ella se quejaba desde que salió de la cama, pues de solo respirar profundo, sentía una fuerte e intensa presión abdominal.
—Vamos al hospital, estás muy mal. —se ofreció de inmediato Lucas.
—Sí. No me siento nada bien.
En el momento que se estaban preparando para irse, se escucharon los cristales romperse contra la pared y pareciera que todo se derrumbaría e