Ese día.
April sentía su cuerpo pesado y lo único que deseaba era que todo terminará. Ella antes de su entrada siente un fuerte mareo y deciden sentarla en una silla en la entrada de la capilla para así tratar de controlar sus nervios y lo que en ese momento estaba sintiendo.
—¿Ya te sientes mejor? —Ana, como siempre, se mantuvo a su lado para cuidarla en todo momento.
—Les pido una disculpa, mi embarazo y todo el cansancio me tienen mal. Aún estoy mareada.
—Quédate aquí sentada mientras voy a i