Al día siguiente, estaba despierta desde temprano, incluso antes que Alexander, quién dormía con una serenidad muy rara en él. Él mayormente es calmado. Calmado estilo: “Si quieres perturbar mi calma te quiebro el cuello”. Pero en estos momentos su vibra calmada decía: “Mi calma es inquebrantable y nada puede cambiar eso”.
Me bañé y vestí con un suéter gris muy acolchado, unos jeans de corte alto y unas botas para nieve. Aunque aún no ha nevado, pero me gustaría estar preparada. Claro, si es q