••Narra Alexander••
Encontrar a ese imbécil fue fácil y difícil al mismo tiempo. Yo tenía ojos en todos lados, por eso, dar con su reservación de hotel fue sencilla. Lo difícil fue que él sabía la influencia que tenía sobre esta ciudad, así que se le ocurrió la brillante idea de reservar en todos los hoteles de la zona norte y sur, para hacerme perder más tiempo.
Y tiempo era lo menos que tenía en estos momentos.
En la noche debía hacer mi movimiento si quería evitar que mi esposa pasara