••Narra Kiara••
Me sentía a la deriva. Las horas pasaban y no tenía ninguna noticia de Alexander.
A pesar de recuperar mi celular, decidí no llamarlo, ya que podría estar ocupado, en medio de resolver el conflicto que yo creé. Si tan solo se me hubiera ocurrido traerme el jarrón conmigo. No sé cómo se me ocurrió soltarlo.
Estaba acostada en la cama, con la mente a mil, cuando una criatura sobrenatural saltó sobre mí, sacándome todo el aire de los pulmones.
Cafecito no parecía ser conscie