¿De dónde Alexander sacó un bate? O mejor dicho, ¿Por qué lo traía en primer lugar?
—Primero; esto es un malentendido —Comenzó a decir Arthur, muy confiado—. Segundo; tú no serías capaz de matarme con un bate.
Alexander ladeó la cabeza, como si lo estuviera retando.
—¿Y quién dijo qué planeo matarte? —Levantó el bate, palmeándolo con su otra mano—. Tienes doscientos seis huesos, solo romperé algunos. Y si piensas que no soy capaz de hacerlo, recuerda lo que ocurrió cuando de niños me jugaste