Tres días más tardes, Marián aún tenía la duda…
-¿Será que mi madre tiene razón? ¿Ese viaje podrá ser un peligro para mi embarazo? -Pensó mientras visualizaba la montaña de ropa que tenía en la cama. Debía escoger las necesarias para empezar a empacar-. No puedo dar marcha atrás. Ya le deposité el dinero del préstamo a su cuenta. –Sentada mientras doblaba las blusas se inclinó para tomar su celular- A él también le debe interesar la seguridad de nuestro hijo –Se quedó mirando su teléfono antes