Un grupo de hombres salieron de entre las cabañas y comenzaron a disparar, la gente del teniente se movilizó ocultándose detrás de una camioneta. Colocaron su equipo especial de visión nocturna y lograron ver a los enemigos.
—Necesito disparos certeros —Arnulfo ordenó desde su comunicados—. Logro ver a tres sujetos entre las cabañas.
—Tengo en la mira a uno —David dijo.
—También yo —René indicó—, no se tienten el corazón con estos malnacidos —Arnulfo ordenó.
Segundos después, un disparo certero