Mundo ficciónIniciar sesiónSe detuvo agitado al regresar a la habitación del techo roto. Otra habitación que ya no estaba vacía. Sentado en el suelo cerca de la puerta vidriera al jardín, bañado en la luz plomiza e invariable que llegaba de afuera, se encontró a sí mismo sentado en el suelo, las rodillas alzadas, un cigarrillo en una mano y una botella de vino en la otra. Llevaba el traje gris perla que vistiera para su boda. En el suelo a su alrededor, en desorden, media docena de revistas con Jen en la portada. Y se







