Mundo ficciónIniciar sesión—¡Maldita mentirosa!
Ray Finnegan se detuvo en el deck, un pie a punto de cruzar el ventanal. Entonces vio a Stu en un sillón de la sala, de frente a él, inclinado hacia la computadora sobre la mesa ratona, los lentes puestos, cerveza y cigarrillo en mano. Le hablaba a la pantalla. Y le sonreía. Bebió un trago apresurado antes de tipear algo con velocidad insospechada.
—Surfea eso —murmuró con otra risita. Alzó la vista hacia Finnegan, le dirigió un ca







