Mundo ficciónIniciar sesiónStu no permitió que fumaran más que otra seca cada uno del armado. Lo apagó con cuidado y lo dejó en el otro extremo de la mesa. No había esperado que C cambiara de idea tras su negativa inicial, y lo alegraba que lo hubiera hecho. Por una vez los dos podrían poner en pausa sus mentes siempre hiperactivas. Y Stu estaba seguro de que la experiencia le depararía más sorpresas a él que a ella, como estaba seguro de que serían todas agradables.
Pusieron la mesa y se sentaron a comer conver







