Khloe
Ya en el camerino, me quedé un momento mirándome al espejo, recordando el sexo oral de anoche… todavía sentía el calor recorriéndome.
—¿Hola? —murmuró una voz tímida. Era la chica de la otra noche, sentándose a mi lado. Tenía un moretón horrible en el rostro.
—Hola… ¿Qué te pasó en la cara? —pregunté, girándome hacia ella.
—Un cliente… Quiero irme, escapar de este lugar, pero Dori no me deja. ¿Por qué? Se supone que cuando no quieres estar en un sitio, solo te vas… —balbuceó, con la voz ro