Maicol
Espero que todo esté bien. Estoy sentado en mi auto, estacionado frente a ese maldito lugar, con el corazón encogido por la preocupación. Intento despejar mi mente, alejar los pensamientos oscuros que no dejan de acosarme.
—Sal del auto —ordena una voz firme.
No puede ser... Dori. Está justo frente a mí, apuntándome con una pistola. Mis ojos se clavan en los suyos, helados, decididos. Levanto las manos con lentitud, tratando de mostrar que no tengo intención de resistirme.
—Está bien... t