Capítulo 55. Un padre ejemplar, si lo dejan
Mientras Paula sonríe por la intervención de Damián, Lea pone los ojos en blanco ante tal payasada. Llora porque no tiene cerca a sus tesoros y ahora más que nunca los necesita a su lado.
— No seas ridículo Damián tú tienes un compromiso hecho con la desteñida esa y será difícil romperlo además: yo no me quiero casar contigo y menos en estas circunstancias – resopla enfadada.
— Lea, Lea, Lea – su voz rebosa una advertencia — yo no te estoy preguntando si deseas hacerlo, simplemente se hará p