Capítulo 11. Una amiga fiel
El rostro de Doña Mildred se arruga como una pasa al ver que Paula Del Toro ingresa con una preciosa sonrisa en el rostro luego de que haya insultado a su retoño haciéndose dueña y señora de todo lo que pisa como si fuese una gran pieza de arte.
< Es una gorda >, piensa la doña orgullosa su muy estilizada figura.
— ¡Paula Angelina, que placer! – saluda. La aludida sonríe radiante.
— Mildred Josefina – abre los ojos devolviendo el veneno que supone decir el segundo nombre — ¡qué bien te ves! –