…
Mientras tanto, lejos de ese oscuro sótano, Marcus volvía a conducir bajo la lluvia. Todo había cambiado para él desde que Rubí apareció en su vida. Había notado que usaba las toallas sanitarias que él le había comprado… y ese simple detalle bastó para que su humor mejorara por completo.
—¿Jefe? ¿Va a salir otra vez? —preguntó Gavin, quien estaba limpiando el coche. La lluvia seguía cayendo con fuerza.
—Mm. Voy a comprar algunas cosas —respondió Marcus mientras se subía al auto—. La otra vez