—Oh… —Dylan no discutió. Sin embargo, sus ojos brillantes delataban su firme determinación—. Entonces solo quiero a mami. ¡No quiero a papá!
Marcus se quedó sin palabras. No esperaba que otro hombre deseara lo que él consideraba suyo: su mujer. Por primera vez se sintió completamente perdido, sin saber cómo reaccionar. Y lo más impactante de todo era que ese “otro hombre” era su propio hijo, un niño de apenas cinco años. ¿Realmente ya había tomado una decisión tan tajante, eligiendo solo a su m