Esto representaba una desventaja evidente para él.
Era completamente viable que Marcus, utilizando su identidad dentro de la familia Maxwell, tomara parte del capital líquido y comenzara un nuevo imperio por cuenta propia. Con su talento, podría haber conseguido grandes beneficios de ese modo.
Muchos segundos hijos de la familia Maxwell habían seguido ese camino a lo largo de generaciones. Marcus lo comprendió desde la secundaria y comenzó a construir su propio negocio. Actualmente, sus propiedades y empresas privadas eran bastante poderosas.
Sin embargo, no importaba cuán exitosas fueran sus compañías: frente al imperio Maxwell, transmitido y consolidado por generaciones, su negocio personal palidecía.
La empresa familiar contenía la sabiduría y el esfuerzo acumulado de siglos.
En comparación, su compañía parecía insignificante.
—Mi hermano no parece haber perdido la memoria, ni parece estar siendo coaccionado —dijo Marcus mientras golpeaba con suavidad la mesa con los dedos. El soni