Había acordado no dañar a la familia York ni a nadie más, pero se aseguraría de que la familia York no sufriera. En cuanto a Tobias y, especialmente, Zoey, los destruiría.
Rubí no supo qué responder.
Marcus tenía su propia posición; esa era la vida de su madre.
Rubí sintió que él ya era increíblemente considerado al reprimir y soportar sus sentimientos.
Y para algo así, la mejor opción era exponerlo públicamente para que Zoey no tuviera dónde refugiarse.
Rubí no odiaba a Zoey tanto como Marcus.