Emily soltó una risa amarga.
—Mi hermano ahora es capaz de hacer cualquier cosa… Rubí, gracias a Dios que estás aquí para ayudarme.
Tras una breve pausa, añadió con inquietud:
—Rubí, no sé cómo explicarlo, pero siento que Serena no es la misma que conocíamos. Hay algo… diferente en ella esta vez.
—¿Oh, sí? ¿De verdad lo crees? —preguntó Rubí, intrigada.
Emily asintió.
—Escuché a mi hermano discutir con mi padre. Dijo que Serena no es hija de mi tío, así que no hay problema en estar con ella. Ta