—Sí —respondió Rubí.
—Siento que ella y mi hermano… están saliendo —soltó Emily, entregándole su teléfono—. Mira estas fotos. No sé qué está pasando. Es muy extraño.
Rubí frunció el ceño y tomó el teléfono. Comenzó a revisar las imágenes: Serena y Noah caminando juntos, tomados de la mano, abrazados, con gestos íntimos… incluso una foto de ellos besándose en la calle.
—¿Cómo pasó esto? —Rubí volvió a fruncir el ceño. Si Serena hubiera recuperado la memoria, no comenzaría una relación tan rápido