-Genial -dijo Elliot, sin añadir nada más.
-¿Por qué mencionaste esto de repente? -preguntó Rubí con una sonrisa-. Eres como un hermano para mí. Estamos aquí para el postre, no es gran cosa.
Mientras lo decía, lo miró directamente, intentando captar cada mínima expresión en su rostro. Quería entender qué estaba pensando.
-Yo... -Elliot se quedó atónito y en silencio por un momento. De repente, detuvo el coche a un lado de la carretera.
Apagó la música y el coche quedó sumido en un silencio abso