—Pero tengo una cita con Marcus. ¿Por qué no vienes a cenar con nosotros y luego hablamos? No tengo nada que ocultar —dijo Rubí.
Había algo en el tono de Noah que la incomodaba, pero no lograba identificar qué era.
Noah guardó silencio unos segundos antes de decir:
—Nadie más puede saber de esto, ni siquiera Marcus. Reunámonos a solas, tomemos una copa. ¿Dónde estás? Te recogeré. Es sobre tus padres biológicos… necesito contártelo cuanto antes.
—¿Mis padres biológicos? —preguntó Rubí, con el ro