Sabrina negó con calma.
—Zoey sabe que me llevo bien con Rubí. Si me ve visitarla, solo pensará que ella intenta ganarse mi favor o que me invitó a su restaurante para darle más visibilidad. No sospechará nada. Además, Arnold estará con nosotras.
—Entiendo —dijo Sherry, asintiendo de inmediato. Tomó sus cosas y salió tras Sabrina.
Durante el trayecto, el coche avanzaba en silencio por la avenida principal.
Sherry, sentada junto a la ventanilla, observaba las calles pasar mientras sus dedos juga