—¿Estás aquí? —dijo Rubí, iluminándose de inmediato. Corrió hacia él, sorprendida y feliz.
—Está nevando, vine a recogerte. Vámonos —respondió Marcus con naturalidad.
Los pocos estudiantes que aún quedaban en el aula los miraron con envidia. Uno de los chicos, que sentía atracción por Rubí, preguntó con incredulidad:
—Rubí, ¿quién es él?
Antes de que ella pudiera responder, Marcus, sin dignarse a mirar a Erick o Marcia, contestó con seriedad:
—Soy su marido. El legítimo.
El estudiante se quedó