Rubí asintió.
—Sí, tengo la intención de disculparme.
—Mejor hágalo pronto. Cuanto más se demore, más impredecible puede volverse la situación —le advirtió él con seriedad.
—Lo sé —respondió ella con un leve gesto de cabeza.
Al llegar a la entrada principal de la universidad, Rubí le pidió a Gavin que detuviera el coche. No quería llamar la atención con el lujoso vehículo de Marcus estacionado frente a la escuela; temía los comentarios de los estudiantes.
Una vez dentro, se reunió primero con E