Aunque el hospital era público y no tan bien equipado como las clínicas privadas de alta gama, le parecía demasiada coincidencia que un mismo día ocurrieran una explosión de una tubería de agua y un incendio. Rubí sentía que no era un incidente fortuito. Pensó que los hechos podrían haber sido provocados intencionalmente.
Decidida, preguntó: —Entonces, ¿podemos hablar con el director?
Con una expresión de preocupación, Jane negó con la cabeza y respondió: —Me temo que eso no será posible, el an