Marcus arqueó una ceja, visiblemente sorprendido.
—No me lo esperaba… pero, ¿te dijo algo? Pareces un poco seria.
Sin esperar respuesta, la tomó de la mano y la hizo sentar a su lado. Rubí se acomodó en el taburete acolchado, dedicándole una sonrisa ligera.
—Nada importante —respondió—. Solo mencionó que en realidad no le agrado, que tarde o temprano me abandonarás… y que debería dejarte desde ahora.
Las palabras la soltó sin rodeos, dejando a Marcus momentáneamente inmóvil. Su expresión se end