Mundo ficciónIniciar sesiónEl yate avanzaba despacio de regreso. Nadie hablaba, pero el silencio no era incómodo; al contrario, estaban cómodamente en paz. Simplemente miraban juntos el cielo estrellado, disfrutando del momento.
-Esposo, espero que todo se resuelva pronto -susurró Rubí-. Así podremos tener más momentos felices como este.
Marcus acarició suavemente su brazo y le respondió con ternura:
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