Ella había notado su gusto por los pequeños detalles: su colección, los discos cuidadosamente guardados, las revistas ocultas, los comentarios al pasar.
Durante su viaje a las Maldivas, Rubí conoció a un gran fanático de KB. Gracias a la influencia de Marcus, logró conseguir esa pelota firmada, que era una pieza única, la última disponible en el mercado. No era algo que se pudiera comprar fácilmente.
Y ahora, viendo el rostro radiante de Leonardo, supo que había acertado.
Leonardo volvió a mira