-¡Mami, eso no sirve!
Lo pensó un momento, luego miró tímidamente a Marcus y propuso:
-¿Por qué no le pido a papá que me cargue? Así tú puedes tomar mi mano desde un lado.
Rubí sonrió y dirigió la mirada a Marcus, quien se encogió de hombros con expresión resignada y se inclinó para alzar a Dylan.
-Parece que me toca hacer todo el trabajo aquí -murmuró Marcus mientras lo cargaba.
Rubí tomó la mano de Dylan y luego lo rodeó con los brazos desde el costado. De esa forma, era casi como si lo estuv