Para Rubí y Marcus, una nueva vida estaba a punto de comenzar.
En un abrir y cerrar de ojos, llegó la primavera. Ya habían pasado siete meses desde que Rubí y Marcus comenzaron a vivir en Mount Endmor.
Durante esta estación, el sol brillaba todos los días, pero el clima no era tan caluroso ni húmedo como en la ciudad.
Incluso con el verano acercándose, el ambiente seguía siendo fresco y agradable.
En la cima del monte Endmor, aunque el sol cayera a plomo al mediodía, bastaba con la sombra de un