-Casi son las once -respondió Marcus con tranquilidad.
Rubí se frotó la frente y volvió a mirarlo. Notó que el gotero intravenoso en su mano había sido cambiado. Era evidente que el Dr. White y su equipo lo habían revisado esa mañana y también le habían administrado más medicamento. No sabía cuántas personas habían entrado mientras ella dormía.
-¿Cuántas personas han entrado a la habitación? -preguntó, algo avergonzada. No dudaba de que hubieran entrado, pero quería saber cuántas.
Además... hab