Hace un momento, Marcus reaccionó claramente a sus palabras. Lo había visto con sus propios ojos, y el Dr. White también lo confirmó. Eso demostraba que sus palabras tenían algún efecto sobre él.
Un hombre como Marcus, tan celoso y posesivo, naturalmente no podía tolerar que ella se enamorara de otro. Lo que le dijo sin duda lo hizo enojar y ponerse celoso. Pero la reacción fue mínima: solo movió los dedos. No fue suficiente para despertarlo del todo.
Eso significaba que aún faltaba algo.
Pero