ISABELLA
Luego de cumplir la dichosa fantasía de Gabriel —que la verdad no debo quejarme, estuvo muy placentera— regresamos a la cabaña.
En la sala se encontraba Sofi viendo una película con Mariana, pero solo estaban las dos. Maldito de Daniel, dijo que cuidaría de Sofi.
—Regresamos —Sofi se gira y sale corriendo hacia nosotros.
—¡Papis! ¡Qué bueno que regresaron!
—¿Y el tío Dani?
—La tía Aleja dijo que le dolía la espalda y el tío le iba a hacer un masaje. —Gabriel y yo nos miramos automática