ISABELLA
En cuestión de segundos, al escuchar la voz gruesa de Gabriel, sentí cómo todo el cuerpo se me helaba. ¿Qué iba a hacer? No podía decirle que estaba siendo chantajeada por mi propia familia; Gabriel podría hacer algo en su contra, y bueno... siguen siendo familia, aunque no se hayan comportado como tal.
—Bueno, estoy esperando —Gabriel se cruza de brazos mientras Alejandra y yo nos damos una mirada asustada.
—Creo que mejor los dejo para que hablen —¡Traidora! Ahora Aleja se fue y me a