ISABELLA RAMÍREZ
Al día siguiente de la conferencia todo se volvió un caos; ver las redes sociales se volvió una tortura. Había comentarios positivos y otros negativos, así que decidí cerrar mi red social. Cuando me siento mal me acuerdo de mi hija, que todo esto lo hago por ella, y dejo de sentirme mal.
Gabriel aparece temprano en la puerta de la casa que nos regaló con una caja en sus manos.
—¿Qué haces aquí tan temprano? —mi tono denota molestia; pero al escuchar la voz de mi hija de inmedia