GABRIEL DE LA VEGA
Es lo mejor, es lo mejor... era lo que más intentaba meterme en la cabeza. Tenía miedo, no sabía si quería casarme, quiero mucho a Sofi y, bueno, Isabella es una mujer hermosa y encantadora, pero no me sentía listo. Pero era eso o tener a mi madre encima con lo de Tatiana, y aparte estaba el rollo de Sofi, no quiero que la prensa se la devore viva.
—¿Por qué tan pensativo? —me asustó al ver a Daniel parado en la puerta.
—¿Por una vez en tu vida puedes tocar?
—No. Soy tu amigo