Cedrid estaba asustado al escuchar el disparo y en eso vio como ambos caían al suelo, pero su atención se fue hacia Emma, quien cayó de rodillas al suelo y debajo de ella empezaba a formarse un charco de sangre.
- Emma… - le llamó asustado, al ver que ella estaba temblando, llorando y abrazaba con fuerza su vientre.
- Cedrid… ellos… no… ellos ya no se mueven – declaró mientras buscaba la mirada de su pareja.
- ¡ZACK! – gritó el lobo tomando nuevamente su forma humana para cargar a su pareja y c