Las vida en el reino empezaba a cambiar poco a poco y pese al miedo infundado y negación de varios lobos viejos, el resto de los lobos aceptaba la idea de ver a los humanos como iguales, ya que con solo ver a su reina… pues los humanos no eran muy diferentes a ellos, si es verdad que en el físico eran diferentes, pero del resto eran iguales.
Por suerte y curiosamente, esos lobos viejos a veces olvidaban sus prejuicios al escuchar a sus nietos comentarles de todo lo que estaban descubriendo y de