De esta manera transcurrió el tiempo a pasos veloces y lo que en algún momento se creyó imposible ahora era una realidad.
Ciertamente sonaba una locura que al fin: humanos y lobos se vieran como iguales… y aun existían algunos casos de discriminación, porque era lógico que no todos cambiarían su forma de pensar o sus actitudes solo porque alguien se los pedía, pero ciertamente ya esos problemas no eran tan frecuentes.
Pero Cedrid era realista y a 6 años desde que su primo murió, podría decir qu