―Vidar. ―Chilló cuando se le abalanzó, pero aquel desesperado beso la tomó desprevenida.
―Me destruiste. ―Dijo mirándola a los ojos permaneciendo arrodillado ante ella. ―Casi me mató el haber sido rechazado por la mujer que amó con todo mi ser. ―Eir dejó de respirar al ver sus lágrimas, no sabe si es de furia o amor. ―Pero, sin embargo, sobreviví a mi inminente muerte por pensar en ti y la remota posibilidad de que volvieras y vieras el error que habías cometido. ―Negó mordiendo con fuerza su l