―¿Qué sucede, querida? ―Dark resopló. —Estoy un poco ocupado y no quiero atrasarme, quiero llegar cuanto antes para llevarle las uvas a mi hija. ―Miró su reloj, estaban dando las diecinueve horas. A Savanna eso la enfureció, odi4 que ahora solo piense en esa chiquilla.
―Vidar Granberg está aquí. ―Dijo sonriendo. ―Y está cerca de tu hija, quería avisártelo, sé todo por lo que la hizo pasar. ―Dark se puso en pie de un salto.
―¡Voy para allá! ―Savanna sonrió satisfecha, sabe que Dark no se contendr