La multitud quedó en total silencio, tensos y temerosos, Apolo quedó a medio camino igual de rígido que el resto, Eir y Vidar miraron asombrados desde la distancia, impresionados por como una sola oración dejó todo en total silencio y tan temerosos que nadie se atrevió a contradecir ni a reaccionar.
Jessi con el corazón acelerado abrió los ojos y al encontrarse a cada persona con las manos en el aire listos para aventarle desde piedras hasta cuchillas, inició a darse la vuelta para buscar al du