36 - En Coma.
DANISHKA.
Desperté con una punzada en la cabeza, como si un martillo estuviera golpeando mis sienes con fuerza desmedida. La luz blanca del techo del hospital atravesaba mis párpados cerrados, intensificando el dolor. Los sonidos del monitor cardiaco y el murmullo constante de voces distantes se fusionaban en un eco ensordecedor en mi mente.
Por un momento, pensé que todo era una alucinación, un producto de mi mente confundida por el dolor y la confusión. Pero cuando abrí los ojos, lo vi. Parad