Capítulo 81. Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
―Perdón, no quería vomitarte encima ―dijo Gia con vergüenza, aunque sus ojos estaban fijos en el vómito.
Fabricio no sabía si ahorcarla o abrazarla, lo que si estaba seguro es de que no la besaría.
―Pasen y ubiquen el baño o alguna papelera para evitar nuevos accidentes ―respondió con calma.
«Así que todo este berrinche fue porque estaba celosa» pensó con un poco de satisfacción «Y me ama, dicen que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad» reflexionó con más satisfacción aún.
Las chic