Capítulo 25. La defensa de Bianca.
Bianca no tuvo tiempo de responder a las preguntas angustiadas de Gianna porque en ese momento la secretaria de la directora salió de la oficina para invitarlos a pasar.
―Todo estará bien, mi pollito, cuando lleguemos a la casa hablaremos de todo lo que te preocupa, por ahora vamos a hablar con la directora ―la consoló Bianca ofreciéndole la mano a Gianna, la niña se limpió las lágrimas, y asintió antes de darle la mano a su mamá.
―Buenos días, tomen asiento, por favor ―dijo la directora ―ella