Capítulo 17 Al límite de sus fuerzas
Ariana sentía que el suelo se mecía bajo sus pies. El agotamiento no era solo emocional; era una debilidad física que empezaba a pasarle factura.
Aparte de las galletas que había compartido con los niños por la mañana y un chocolate solitario en el hospital, no había probado bocado. Su estómago se lo recordaba a cada rato con ruidos molestos, y el mareo la obligaba a pararse un segundo antes de cruzar el umbral del vestíbulo de la imponente Corporación Celis.
Sabía que no llegaría muy lejos si continuaba así, pero ahora más que nunca, su madre dependía de esta confusa relación de empleado y jefe o de novia de prueba.
—¡Qué sé yo que tipo de relación es!, pero lo que sea esta relación debo mantenerla, murmuro para sí misma.
Si Leónidas Celis cumplía su palabra y financiaba la cirugía, ella le entregaría hasta su último aliento si fuera necesario.
Al llegar, el personal de seguridad la detuvo en seco. Ariana respiró hondo, tratando de componer su aspe