Capítulo 17 Al límite de sus fuerzas
Ariana sentía que el suelo se mecía bajo sus pies. El agotamiento no era solo emocional; era una debilidad física que empezaba a pasarle factura.
Aparte de las galletas que había compartido con los niños por la mañana y un chocolate solitario en el hospital, no había probado bocado. Su estómago se lo recordaba a cada rato con ruidos molestos, y el mareo la obligaba a pararse un segundo antes de cruzar el umbral del vestíbulo de la imponente Corporación Celis.