La nueva y extraña amalgama de fusión entre Damien y Dereck era algo que jamás se había visto en toda la historia de los lobos. La sensación era indescriptible, como si sus mentes se hubieran convertido en un intrincado tejido de pensamientos y emociones, entrelazándose en una danza cósmica. Por supuesto, compartían un mismo cuerpo, pero más allá de la piel y los huesos, existía una conexión profunda que trascendía cualquier comprensión.
En medio de ese espacio oscuro y vacío, fuera del tiempo