La vegetación a su alrededor estaba completamente humedecida. Tanto por el paso de la lluvia como por el cotidiano rocío matutino, aunque claro, no había manera de diferenciar entre ambos fenómenos. Las botas se hundían un poco en el barro con cada paso y le resultó casi imposible camuflar el sonido de su avance entre los árboles que se interponían en su camino. El rifle imponía todo su peso sobre el hombro de Bastián, aunque su postura no se veía afectada por ello, su mirada al frente desborda